Ya no hay vuelta atrás
Un “roomie”, para los que no saben, es un compañero
de cuarto, casa, o departamento; es una forma corta y divertida de llamarlos,
lo correcto sería la palabra en inglés “Roomate”, que traducido al español es:
Compañero de cuarto.
Vivir en otra ciudad, sola, sin tu familia, implica
muchas cosas, una de las más normales es tener un compañero de cuarto o de
casa. Cuando ya no vives con tu familia, vivir solo es una opción, pero muchas
veces resulta deprimente y mucho más caro; es por eso que tener compañeros de
casa es mejor que vivir solo, pero a veces puede ser algo difícil y hasta
frustrante.
Yo tengo roomies, y no solo tengo uno, ni dos, tengo cuatro. Por suerte
no son desconocidos, a todos los conocía ya desde antes; somos 4 mujeres y un
hombre, y aunque suene raro, el mejor compañero de casa que podría tener es el
hombre.
Cada quien tiene su espacio en la alacena para
poner su despensa, al igual que en el refrigerador, y cada quien come, cena y
desayuna lo que quiere y tiene. A mí en lo personal no me molesta compartir la
comida, pero el respeto es algo muy importante en estos casos; si alguien
quiere algo de lo que yo tengo, con gusto lo comparto, pero no me gusta que
solo lo tomen sin siquiera molestarse en preguntar de quién es. Yo no lo hago,
y por ende no me gusta que lo hagan.
Mi mejor amigo, que es mi compañero de casa, y yo,
a veces notamos que se nos acaba algo demasiado rápido. Una vez yo ya no tenía
jitomates, y solo me quedaba ¼ de queso, cuando el día anterior me quedaba más
de la mitad, y sinceramente me da pena decir algo; sé que no es la gran cosa,
jitomates y queso, pero cada vez se va a ir haciendo más grande el problema.
Otra de los problemas en la casa, es el agua
potable; no tenemos todavía servicio de agua a domicilio, así que tenemos que
pedir favores a conocidos para que nos traigan garrafones. Y siempre lo hacemos
yo y mi amigo. Nadie más se preocupa por el agua, cuando no hay, no hacen nada por comprarla o pedirla, se esperan a que nosotros hallemos la forma
de traerla a la casa, y lo que es peor ¡ni siquiera nos la pagan!. Un día
hicimos un experimento; el agua se había acabado, así que mi amigo y yo fuimos
a el oxxo y compramos cada uno dos galones de agua para nosotros. Yo no sé cómo
le hacían las demás para tomar agua, o tal vez no tomaban, pero en la casa no
hubo agua por 1 semana completa, y ninguna de las chavas dijo ni hizo nada por
que el agua llegara a la casa. Después de la semana nos rendimos y volvimos a
conseguirla por nuestra cuenta, pero planeamos ponerle fin a este asunto que es
el que más nos tiene frustrados.
Estefanía
Rodríguez Cuevas
¡Qué gran cambio! en realidad uno piensa que vivir "solo" sin tu familia es de las experiencias mas padres que puedas realizar (todavía tengo ganas de hacerlo). Pero entonces vienen las responsabilidades, las frustraciones y el deseo de comer la comida de tu mamá.
ResponderBorrarMe transmitiste la impotencia que sientes al saber que las demás no se preocupan por el agua y también me hiciste recordar mis momentos de secundaria y prepa que el camón era mi hogar.
Tu forma de escribir esta muy padre, es muy clara.
Siempre se me hizo muy padre el vivir sola y aun quiero pero creo que si debo elegir bien a mis romies. Deberían poner notitas de quien es cada cosa y hablar del respeto.
ResponderBorrarSe lo que se siente el que a otras personas no les importe. Trata ese tema muy seriamente con ellos.
Suerte =)